ECOSOCIALISMO

El sistema económico capitalista, al estar basado en la libertad irrestricta del mercado, tiende por su naturaleza a la concentración de la riqueza. Sus apologetas proclaman que gracias a ella se mejorarían y abaratarían los productos. Su Estado – “guardián nocturno”- se reduciría meramente a regular la competencia, mediante leyes antimonopólicas y al simple arbitraje. Pregonan que la riqueza así obtenida se difundirá automáticamente, por una especie de “derrame”, hacia los estratos inferiores de la población. Pero lo que vemos es que la búsqueda de la maximalización de la ganancia a cualquier precio costo conduce a la concentración de riqueza, y que ésta se  ha ido agravando a través de la historia. Al mismo tiempo, provoca la pauperización creciente de amplios sectores (“población sobrante”) y la destrucción del Planeta.

Las cifras de la desigualdad

  • El 20% de los países más ricos tienen una riqueza 65 veces mayor que el 50% de países más pobres.
  • 85 personas acaparan la misma riqueza que la mitad más pobre del Planeta.
  • La prestigiada ONG Oxfam, para el encuentro de Davos reveló que para el año 2016, el 1% de la humanidad poseerá una riqueza equivalente a la del 55% restante.
  • En el otro extremo, según la ONU, hay 2,200 millones de pobres, sin contar con los que apenas traspasan los límites de la pobreza.
  • Como es de suponerse, las desigualdades varían regionalmente: En los Estados Unidos mismos, la fortuna de la familia Walmart equivale a la riqueza de 40% de los ciudadanos que se ubican en la parte baja del ingreso.
  • Latinoamérica es la región con mayores desigualdades a nivel mundial. Según el Banco Mundial, el decil regional más rico se queda con el 48 % total de los ingresos mientras que los del decil menor solo el 1.6%. Según la Cepal, el 39.8% de la población (209 millones de personas) viven en condiciones de pobreza y 15.4% (81 millones de personas), en situación de pobreza extrema o indigencia. En México, diez personas poseen $133 mmdd; 300 familias ganan 83 mil pesos diarios; mientras que las mayorías, menos de $100. El 0.18% concentra mitad de la riqueza nacional; mientras el 40% se encuentra en pobreza extrema (alimentaria).desigualdad 1

desigualdad 3desigualdad 2 la ecología política y sus teóricos Thomas Piketty Pikethyes el autor que mejor ha demostrado cómo esta concentración de capital ha ido creciendo a lo largo de la historia. Su exitosa obra, “Le Capital au XXIe siècle”[1], es un libro demoledor, erudito, riguroso y hasta ahora, incuestionado. Desbarata el mito de que Estados Unidos sea un país de oportunidades, donde quien tiene más talento y trabaja más, puede adquirir mayor capital. Comprueba que el capital no es fruto del trabajo, sino de los activos que se poseen, en especial, de las herencias. Su tesis central es que cuando la tasa de crecimiento del capital supera de modo constante la tasa de crecimiento de la producción y del ingreso, se producen mecanismos de desigualdad insostenibles. La riqueza crece impresionantemente; pero no mediante la producción de bienes, sino mediante la especulación monetaria. El remedio que propone es una política de impuestos progresivos y de un tratamiento diferente de la deuda pública. El analista económico Julio Boltvinik[2] cuestiona la defensa del modelo neolibeRobinsonral, en cuanto a sus logros en la disminución de la pobreza. Las cifras aparentemente confirman esyo, al menos respecto a la pobreza extrema; pero -alega el autor- esto puede deberse a los criterios empleados en la medición de la pobreza. Estados Unidos considera “pobres” a quienes ganan menos de dos dólares diarios; pero esto depende del nivel de vida de cada país. Como alternativa propone como indicadores de clasificación, la insatisfacción de las necesidades “animales” (alimento, abrigo, vivienda”) para la pobreza, y para la baja clase media (“pobreza alta”), cierta calidad en otros tres indicadores más (salud, educación, recreación). William I Robinson[3] estudia con claridad la nueva realidad del capitalismo mundial, caracterizado por su expansión -extensiva e intensiva-, al punto de que dicha expansión pronto alcanzará sus límites, y entonces sus contradicciones marcarán “el fin del fin de la historia”. Se pasa ahora, de una economía mundial a una economía global. Esta trasnacionalización de la economía tiende a eliminar el capitalismo de Estado-nacióRuthkopfn, configurándose así la dominación mundial por un Estado trasnacional, conducido por la clase capitalista globalizada.   David Rothkopf[4] analiza esta “superclase” -la élite de la élite, unas 6,000 personas, de origen internacional, intercultural e interracial, cada una en un millón-, sus redes sociales, sus vínculos entre poderes militar, político, económico y cultural (arte, deporte, informática, comunicaciones). Por supuesto, existe la hegemonía de ciudadanos norteamericanos; pero la globalización implica economías interconectadas, incluyendo las de países emergentes y por tanto, corporaciones multinacionales; pero sin cortapisas de gobiernos nacionales.   Joseph E. Stiglitz, [5] premio nobel de Economía, aborda cómo esta absurda y desmesurada desigualdad está comprometiendo gravemente nuestro futuro. Esta concentración de capital, no sólo provoca un crecimiento más lento y un StiglitzPIB más bajo, sino que provoca inestabilidad, debilidad democrática, contaminación, desempleo, pero –lo más importante de todo- la degradación de valores y la pauperización moral: todo es aceptable, nadie es responsable.

 

 

Annie Leonard explica pedagógicamente los mecanismos de todo el sistema económico y sus efectos, no sólo en la desigualdad de riqueza, sino en su impacto en la natuStory Stuffraleza (comenzando con nuestro cuerpo). Su tesis está expuesta en el YouTube, con dibujos animados, con más de 12 millones de entradas.[6]

  1. Extracción.- El extractivismo acelerado e intensivo ha acabado en 30 años un tercio de los recursos naturales (bosques, montañas, agua, animales,
  2. Producción industrial.– Movida por energía fósil y con químicos tóxicos, contamina los bienes producidos y con ello, la salud de la población y de sus obreros.
  3. Distribución.- Se trata de vender lo más rápido posible, a precios más bajos que los costos reales, gracias a la explotación laboral.
  4. Consumo.- Para la clase consumista (25% de la población mundial), se incentivan necesidades artificiales; se fabrican mercancías para que pronto se vuelvan obsoletas (el 99% de estas, en menos de medio año). La publicidad provoca el derroche irresponsable y superfluo; mientras las mayorías consumen menos de lo necesario.
  5. Disposición.- Se produce una cantidad increíble de basura, contaminado y produciendo enfermedades.

Annie

Victor Toledo expone las tesis de la “ecología política”, que integran una visión holística (naturaleza y sociedad), y superan la tecno-ciencia neoliberal: (1) El deslizamiento del mundo hacia el caos o el colapso provienen de la doble explotación que efectúa el capital sobre la naturaleza y sobre el trabajo humano. Ambos fenómenos se encuentran indisolublemente ligados y surgen con las sociedades desiguales. (2) Su expresión espacial va de lo global a lo local, y viceversa. (3) La sucesión de crisis en las últimas décadas responde a una crisis de civilización. Todo esto, como consecuencia del incremento de la desigualdad social por la concentración de riqueza, así como de la ineficacia de las principales instituciones del mundo moderno. La única salida será una transformación radical, pacífica y profunda. [7]

James ecomarxismo 3O’ Connor, desde un “marxismo ecológico”, estudia las relaciones entre la sociedad capitalista y la naturaleza, observando una nueva modalidad de la crisis económica: la subproducción de capital que la degradación ecológica impone.[8] Los costos ecológicos crecientes contribuyen a disminuir la rentabilidad del capital y llevan a una crisis de acumulación. La contradicción del Capitalismo actual no es sólo la que se daba entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción (conducente a una sobreproducción), sino una segunda contradicción, que se da entre la producción y la realización (o apropiación) del valor y el plusvalor; entre la producción y la circulación del capital. Por tanto, el agente del cambio al socialismo no será sólo el proletariado, sino los nuevos movimientos sociales.

 

John BelFosterlamy Foster profundiza esta reflexión, explicando cómo todos estos elementos caen en el status de “condiciones de producción”, en las que no todas las ganancias son producidas por la industria capitalista también por ‘mercancías ficticias’. De esta forma, el “marxismo ecológico” complementa la tesis marxista tradicional con la tesis esta segunda contradicción, que liga la escasez ecológica, la crisis económica y el crecimiento de los nuevos movimientos por el cambio social: a) al traducirse el daño ecológico en una crisis económica, un mecanismo de retro-alimentación se pone en marcha. b) El capital intenta detener los costos crecientes relacionados con el socavamiento de las condiciones de producción, y los movimientos sociales presionan para que el capital internalice dichos costos. c) Ambos factores empujan al capital a formas de producción más sustentables ecológicamente. d) Surge así una oportunidad para la izquierda de construir una alianza entre el movimiento obrero de corte clasista y los nuevos movimientos sociales. Sin embargo, el capitalismo tiene capacidad de acumulación en medio de la destrucción ecológica misma, y lucra con ella, destruyendo la tierra hasta el punto de no retorno. Advierte contra el argumento centrado en la ‘segunda contradicción’ del capitalismo minimice las dimensiones de la crisis ecológica, y encierre todo en una teoría específica de la crisis económica.[9]   Para acabar (¿con el mundo?).- El mencionado colapso global sólo amenaza el modelo neoliberal, sino la supervivencia misma de la vida humana en el Planeta, que algunos calculan en décadas. Riesgo tanto más probable, cuanto que la ambición desmedida de la “superclase” no permite correctivos que arriesguen sus ganancias. Para justificarse, esta superclase dispone de los mass-media, y por si falla la manipulación del “consenso”, dispone del el poder disuasivo de la “coerción”: la más sofisticada tecnología para un espionaje total y el nuevo armamentismo “inteligente” (drones y municiones teledirigidas). La esperanza es que hay muchas personas y comunidades que están luchando por corregir el ciclo de vida actual de los bienes y servicios, por procesos cíclicos de autosustentabilidad. Es probable que en caso de un colapso del sistema económico, tales experiencias, interconectadas a nivel global, sean las que sobrevivan, y puedan recomponer el futuro.

 

[1] Editions du Seuil, Paris, 2013. Existe edición en inglés en 2014, (Harvard University Press) y en español (FCE, 2014) [2] Vid la columna “Economía Moral” del diario mexicano La Jornada. [3] “Una teoría del Capitalismo global: producción, clases y Estado en un mundo trasnacional”, Ed. Desde abajo, Bogotá D.C:, Colombia, 2007 [4] “Superclass, the global power elite and the world they are making”, Farrar, Strauss and Ginoux, New York, 2008 (376 pp) [5]The Price of Inequality. How Today’s Divided Society Endangers Our Future”©2008. Norton, Nueva York, 2012/13.Versión electrónica gratuita en español: “El precio de la desigualdad. El uno por ciento tiene lo que el 99 por ciento necesita” [6] “The Story of Stuff”, producido por Trads Fundation / Fundus Workgoup. Sustenable Production and Consumption; Free Ranger Studios. Duración, 20’. [7] La Jornada, México, 03/02/15  y 17/02/15 [8]Causas naturales. Ensayos sobre marxismo ecológico”, Siglo XXI, México, 2001 [9] Puede verse un resumen en la Columna de Julio Boltvinik, “Economía Moral”, del 13 de febrero de 2015, diario La Jornada, México.

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2 pensamientos en “ECOSOCIALISMO

  1. Excelente material que nos acerca a la comprensión de nuestro consumo irracional, sin medir las consecuencias de todo el proceso de elaboración de las cosas y el costo natural y humano que ello implica.

  2. Ya extrañaba sus blogs. He leido en otra ocasión su escrito sobre futurología, veo que este blog actualiza datos de aquél otro escrito. Agradezco sea posibñe acceder a sus publicaciones, y así obtener información resumida y clarificadora de temas de primera importancia mundial.

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